Tyrrell P34, el seis ruedas de la Fórmula 1

Tyrrell P34

A principios de este año moría Derek Gardner, el ingeniero británico que pasó a la historia por haber diseñado el que tal vez sea el monoplaza más atípico de la historia de la Fórmula 1: el P34 (Project 34) que ideó para Tyrrell, también conocido como «el seis ruedas».

En efecto, la peculiaridad de este modelo es que tenía un eje más que sus rivales, un par de ruedas y neumáticos algo más pequeños de lo habitual colocadas en la parte delantera. La intención era mejorar la aerodinámica dotando al vehículo de un área menor de rozamiento frontal. Teóricamente, esto mejoraba la velocidad del vehículo a la hora de tomar las curvas.

Cuando apareció por primera vez en el GP de España de 1976 fue una auténtica revolución. A muchos les pareció una extravagancia y casi todos dudaban de la eficacia de aquella demencial idea pero, fuera mérito de las dos ruedas adicionales del P34 o no, lo cierto es que ese mismo año los dos monoplazas de Tyrrell cosecharon algunos sonados éxitos, llegando a copar el podio del GP de Suecia.

Sin embargo, aquel extraño diseño no conquistó a los aficionados ni convenció a los pilotos. El mismo Jody Scheckter, que corrió para Tyrrell en aquellos años, llegó a decir que el diseño de Gardner era “una basura de seis ruedas”. En realidad, la revolucionaria idea tenía también muchas desventaja, que se fueron desvelando poco a poco: los frenos delanteros se sobrecalentaban en exceso, problema para el que nunca se halló una solución satisfactoria. Además, los neumáticos tenían un desgaste demasiado acelerado y presentaban muchos problemas en carrera.

En 1978, después de una serie de resultados mediocres y muchos gastos de mantenimiento, Tyrrell decidió abandonar el proyecto y el nuevo reglamento de la FIA en los años 80, determinando que el número máximo de ruedas que podían tener los monoplazas de F1 era cuatro, acabó condenando al olvido a este atrevido diseño y otros proyectos similares que tanto Williams como Ferrari tenían ya entre manos.

A pesar de su efímera vida, el «seis ruedas» de Derek Gardner es sin duda un curioso capítulo en la larga y fascinante historia de la F1.





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