Mercedes Benz SLS AMG, alas de gaviota

Mercedes Benz SLS AMG

El frontal recuerda al mítico modelo del 54

Hace ya 66 años, Mercedes Benz lanzó una original y arriesgada apuesta, con un modelo extravagante y rompedor: el 300 SL Gullwing (alas de gaviota en inglés). Hoy por hoy, la marca germana ha hecho resurgir este modelo de las cenizas del pasado, remodelándolo y modernizándolo para transformar a la gaviota en un ave fénix denominado SLS AMG.

Y es que sólo unos pocos afortunados podrán comprar y ponerse a los mandos de un vehículo que al mirarlo quita el hipo. Al admirar el coche de lado sorprende los apenas 1,20 metros de altura, así como los grandes pasos de rueda con unas gigantescas llantas de 19 pulgadas delante y 20 detrás, y las enormes salidas de calor de los descomunales frenos cerámicos. Navegamos en sus fluidas y elegantes líneas que recorren los 4,60 metros de largo y nos quedamos pasmados ante la inmensa calandra delantera que ocupa casi los 1,9 metros de ancho, evocando al mítico modelo del 54, el cual hoy por hoy se cotiza sobre los 600.000 euros aproximadamente.

Para terminar de investigar la carrocería nos centramos en la trasera de esta maravilla, donde encontramos los escapes traseros integrados en el parachoque, y el alerón automático que se despliega cuando circulamos a 120 km/h, para dar más carga aerodinámica al vehículo, proporcionándole mayor estabilidad y control a altas velocidades.

Mercedes Benz SLS AMG

Una mezcla perfecta entre piel y aluminio

Abrimos las impresionantes puertas con el sistema alas de gaviota y nos envolvemos en su interior en un ambiente de lujo y deportividad, con una mezcla perfecta entre piel y aluminio que te hace sentir cómodo y tranquilo, enmascarando así al diablo que esconde bajo el capó, un V8 de 6,3 litros atmosférico. Y es que su gran motor central de gasolina con admisión directa que produce la friolera de 571 cv de potencia, está perfectamente sincronizado con su caja de cambios secuencial de siete velocidades.

Apretamos un botón, y por arte de magia (o mas bien de su sistema de arranque electrónico) movilizamos los ocho cilindros del bloque del motor, produciendo un rugido frenético y rabioso que estremece el alma, y nos transporta a un universo paralelo de sensaciones. Salimos con cuidado del garaje, pues por su baja altura es muy posible rozarlo incluso en los bordillos menos agresivos para la suspensión, y somos el centro de atención de la ciudad, sin poder evitar ser grabado y fotografiado por cientos de personas. Sin embargo, la reducida visibilidad del puesto de conducción y la brutal aceleración hace que circular por la zona urbana sea más una tortura que un agradable paseo.

Al llegar a la autopista somos libres para acelerar y sentir al completo el impresionante motor, disfrutando de una estabilidad de acero, aprovechando las siete velocidades de la caja de cambios creada para exprimir al máximo la potencia y sorprendiéndonos de la precisión y suavidad del doble disco de embrague. Las interminables rectas se hacen pesadas y monótonas, por lo que las abandonamos para adentrarnos en un puerto de montaña lleno de curvas, donde la conducción en estado puro comienza.

En este preciso momento, desconectar el sistema de tracción es sinónimo de suicido, pues ya teniéndolo activado, este ave fénix pone a prueba tus capacidades al volante. Debes tener cuidado con la cantidad de gas que das con el acelerador, y por supuesto los movimientos de las manos deben ser rápidos y coordinados entre el volante y la caja de cambios, pero superado esto el SLS AMG te regalará la experiencia más asombrosa y divertida que hayas vivido en tu vida con seguridad.

Mercedes Benz SLS AMG

Los escapes se integran en la carrocería y las alas de gaviota hacen muy atractivo este modelo

Mercedes Benz, en sintonía con AMG, ha creado un vehículo que a pesar de los contras como la visibilidad reducida y una altura tan baja que da pánico entrar en el garaje, pasará a formar parte de la historia, pues con un precio de 201.000 euros, aquellos que se lo puedan permitir serán poseedores de una maravillosa obra de arte tanto estética como tecnológica, y si lo que quieres es competir en estado puro, existe la versión GT3, que por 400.000 euros ya viene con la homologación para competir en el circuito profesional de Gran Turismo de serie.

Foto 1 Vía: motor.terra.es

Foto 2 Vía: diariomotor.com





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