Chevrolet Impala, un clásico de 1956

Chevrolet Impala

Los coches clásicos tienen algo especial, y es la historia que conllevan por detrás de su carrocería. Recuerdos de momentos, cosas que sucedieron, y de un tiempo ya vivido. Además sus dueños tienen historias particulares con estos vehículos, los cuales los hicieron vivir emociones durante tanto tiempo, tanto a ellos como a veces a sus padres o incluso a sus abuelos. Por esto es que se los respeta tanto y no se los compara con últimos modelos, sino que se los ve por separado, como entes aislados, por el tiempo de vida que poseen.

El Chevrolet Impala es un automóvil producido por Chevrolet desde el año 1956 para el mercado norteamericano. El primer Impala era un cupé para cuatro pasajeros, que fue llamado Corvette Impala, gracias a su parecido con el anterior. El coche Impala de la demostración fue hecho con carrocería de fibra de vidrio.

Con el transcurso de los años el automóvil fue creciendo no solo en popularidad sino que también en tamaño. Chevrolet lo había estado haciendo lentamente más largo, más bajo, y más ancho, En el ’58 ya apareció el Impala con un motor V-8 de 348 pulgadas cúbicas haciéndolo además cada vez más veloz y vistoso: cromo en los tableros de la puerta y de instrumentos, y un volante de estilo deportivo hacían que luzca como una joya.


Chevrolet Impala de 1958

En el ’59 se lo reformó para que este anduviese mucho más rápido. Pero no tuvo cambios significativos hasta el ’61. El Impala 1961 perdió las aletas posteriores totalmente, consiguió un tablero de instrumentos nuevo, y mantuvo las 6 luces traseras para así no perder su estética en líneas generales.

Hoy en día nos encontramos con el Impala 2009, el cual posee todas las comodidades que la tecnología ha logrado proporcionar a lao usuarios, como ser: Suspensión deportiva FE3, sistema ABS en las cuatro ruedas, rines de aluminio de dieciocho pulgadas, alerón trasero, asiento del conductor con ajuste eléctrico de ocho posiciones, haciéndolo ya un auto distinto del clásico, de cual lo único que se conserva a simple vista es el nombre.

Chevrolet Impala de 2009
Como ya hemos mencionado no se puede comparar un clásico con un auto moderno por varias razones, sin embargo este espectacular vehículo ha logrado sobreponerse a los años y ha sobrevivido y soportado los cambios para poder resistir dentro de un mercado voraz y competitivo.

Queda a gusto de cada uno la elección entre el clásico y el último modelo, lo que no se puede negar es que ambos son coches de primerísima calidad.





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